Optimización de centros y equipos

Un muro lleno de presas, por espectacular que sea, no tiene suficiente poder para fidelizar a tus clientes

Al igual que hace unos años surgió el “boom” de los gimnasios low-cost y en cuestión de meses podíamos encontrar uno en cada esquina, cada vez hay más rocódromos, cada vez más grandes y más altos y cada vez con mejores instalaciones.

Para una sala normal es completamente imposible competir a nivel de instalaciones contra una cadena de rocódromos financiada por inversores, al igual que en su día tampoco podían competir los gimnasios de toda la vida contra esos nuevos gigantes que además ofrecían precios low-cost.

Pero ¿es todo cuestión de instalaciones?

Está claro que si tienes un super deportivo último modelo con todos los extras y te dedicas a dar paseos a la gente en él vas a captar la atención del público y todo el mundo va a querer probarlo – aunque el chófer no sea especialmente bueno.

Sin embargo, si pasada la atracción inicial del nuevo super deportivo, todo el que se monta en él acaba mareado por una mala conducción, la gente buscará a alguien que conduzca correctamente para llegar a su destino sin marearse.

Lógico, ¿no?

Símiles aparte, esto es lo que ocurre actualmente en el ámbito de la escalada y los rocódromos. Tener chóferes (o entrenadores) que sepan conducir (enseñar y entrenar) a nuestros clientes es más importante que tener unos bloques bonitos o una buena ristra de autoaseguradores. Y si además los llevamos por el camino bonito además del correcto, conseguiremos lo más difícil de todo: fidelizar personas.

¿Por qué te cuento todo esto?

Porque, como formador y entrenador con más de 15 años de experiencia tanto en el mundo de los gimnasios como en los rocódromos sigo viendo fallos catastróficos en el planteamiento de muchas salas:

-Que no exista un criterio común en las clases dirigidas: cada entrenador y, por tanto, cada clase, es distinta. Y es algo que es bueno y aporta valor. Ahora bien, veamos dos situaciones muy habituales:

-Un alumno cambia de trabajo y tiene que hacer un cambio de clase. A la hora de entrenar su nuevo entrenador le dice lo contrario que le decía su entrenador habitual. Con la temible pregunta “¿a quién hago caso?” va a ocurrir algo terrible y nada deseable: se generará una desconfianza y una pérdida de valor tremenda en la sala que, en el peor de los casos, terminará consiguiendo que el alumno se desapunte de las clases y hayamos perdido un cliente.

-Una alumna hace un cambio de turno puntual y tiene que cambiar de grupo. En su clase estaban trabajando sobre cómo meter talones y el día que va al otro grupo se encuentra con que están trabajando coordinaciones y ella no da pie con bola. No es capaz de hacer un solo paso en toda la clase y sale desilusionada y con sensación no sólo de no haber recuperado su clase, sino de que es inútil y que ese entrenador no la gusta, no mola  – por lo que la publicidad que haga no va a ser precisamente buena. Y no es bueno que hagan mala publicidad de nuestros servicios si queremos captar y fidelizar alumnos.

-Que el route setting vaya por un lado y las clases por otro: no hay nada peor que un entrenador (imagen ante nuestros alumnos) no sepa ni cuándo se equipa, ni qué se va a equipar, ni cómo se resuelven los bloques/vías que han equipado los setters. Esto ocurre en numerosos centros y da una imagen de descoordinación, de falta de comunicación, de dejadez y de baja calidad. Y la gente no busca pagar por algo de mala calidad.

-Competir por precio: quien te ha elegido por precio te cambiará, sin pestañear, cuando encuentre a alguien más barato. Además, reducir los precios no sólo reducirá tus beneficios, sino que te obliga a ofrecer unas condiciones laborales deleznables a los entrenadores. Y los buenos no suelen querer trabajar en sitios donde no se les reconoce su trabajo. Por tanto, tendrás a gente con muy baja cualificación que darán un servicio mediocre – lo que te hará perder clientes de las clases colectivas, porque se estancan, se lesionan, se frustran y se desmotivan. Y no, nadie paga para eso.

Por esto pongo toda mi formación y experiencia a disponibilidad de tu sala y de tu equipo ofreciéndote:

-Una formación sobre entrenamiento de escalada para todos los entrenadores de tu sala: realizaremos una formación de fin de semana teórica y práctica para que todos tengan las últimas actualizaciones en entrenamiento y puedan justificar sus clases en base a criterios objetivos y científicos, además de aprender la técnica correcta de numerosos ejercicios. Conocerán además la importancia del trabajo en equipo y que dar clases es saber vender, y fidelizar es conseguir que los alumnos se sientan bien y progresen.

-Un plan de optimización de los recursos de tu centro para mejorar la experiencia del alumno.

Y si quieres sacar el máximo rendimiento de tus técnicos y de tu sala, además de los puntos anteriores, desarrollo para tu centro:

-Una programación anual: Aunando criterios para la equipación y contenidos para las clases.  Así todos los grupos trabajarán a la vez lo mismo (cada uno a su nivel), siguiendo clases con la misma estructura y con los mismos criterios. Esto dará una imagen de solidez y de máxima calidad ante tus alumnos.

-Realizando una reunión mensual por videoconferencia con el coordinador o con todo el equipo para resolver dudas de la programación.

-Con acceso a una base de datos de vídeos con ejercicios y técnica de ejecución.

-Y acceso gratuito a todos mis cursos online, para que tu equipo esté siempre actualizado.

Para obtener más información y un presupuesto personalizado según las necesidades exclusivas de tu sala ponte en contacto conmigo a través del email

info@sergioconsuegra.com

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